Sobre idea de Chavez citando a Marti sobre Cepeda
Ya está hueca, y sin lumbre, aquella cabeza altiva, que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda; y yerta junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde. Ha muerto un justo: Nestor Kirchner ha muerto. Llorarlo fuera poco. Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo. ¡Qué desconsuelo, ver morir, en lo más recio de la faena, a tan gran trabajador!

13/05/10

Lo que se pide: respeto para el hermano originario


Marcha de los Pueblos Originarios

Madre tierra o el nuevo aluvión.

Desde La Quiaca. Pueblos originarios. Y un bajar el territorio, bajar la patria bajar hasta el puerto. O de la columna sur, la trepada con el mismo objetivo. Hacer visible una historia, pueblos marginados, metidos en los rincones del olvido, en un libro de historia, como si no existieran. De eso se trata: los pueblos originarios no son el pasado, son, están, nunca dejaron de ser ni de estar.







Durante 10 días, desde todos los territorios, marcharán hacia Buenos Aires, hacia la Meca. El 20 estarán en Plaza de Mayo. Son símbolos que se amontonan desde el inicio de la conformación como Nación Argentina. La historia de la conquista y colonización está escrita con la sangre de los pueblos ancestrales. De la intención de exterminio, de esclavizar al “otro”, al que tiene otro color de piel, otra cultura. Otra creencia. Hay que catequizarlos, la cruz y la espada.

Han, hemos resistido.

Y ahora está la Marcha Nacional de los Pueblos Originarios. Y un documento consensuado entre comunidades y dice: Argentina es Plurinacional y Pluricultural. Pre-existimos más de 30 naciones originarias. Esa enorme riqueza cultural, representa: más de 20 idiomas preexistentes al castellanos.

Cosmovisiones milenarias que a pesar de más de cinco siglos de represión religiosa mantienen el vinculo y la interdependencia con nuestros mundos naturales.
Normas de justicia y convivencia que nos permite mantener un Sistema Comunitario de vida, en muchos territorios donde no llega el Estado. Eso se pide. Eso que se niega, donde toda una cultura solo permite “la propiedad privada”. Tiene su eje cultural como máximo objetivo en la acumulación de riquezas.

Entonces, el documento, lo que se pide, lo que pone a luz es que conocimientos, saberes y prácticas que sostienen “nuestros sistemas de salud, nuestros sistemas de producción, y nuestros sistemas educativos, que sostienen identidades basados en principios éticos y morales, que pueden ser alternativas para una sociedad que hoy en día está acostumbrada a un sistema basado en la violencia, el consumismo y la explotación de nuestra madre naturaleza”.
Eso dice el documento.

Y habla de una diversidad cultural que durante 200 años ha sido menospreciado, Invisible, clandestino, Ocultados por fuerza y por violencia. Exterminio. El indio bueno es el indio muerto. Son frases. Pero, a pesar de ello, los Pueblos Indígenas en Argentina, nos hemos mantenido por la fuerza de nuestra memoria histórica y de nuestras cosmovisiones.

La madre tierra.

No solo saquearon pueblos. Lo que sigue siendo de espanto, es el creer que la tierra no tiene vida. Que una piedra no respira. Que el cóndor es rapiña, que todo les pertenece y todo está para ser sumado a la riqueza, a la acumulación.

Y no. La piedra respira. Cada árbol es hijo de la madre tierra.
Pero eso, decimos, somos Pueblos Indígenas Originarios, soberanos en nuestros territorios, tierras y recursos naturales.

Y repasando la historia tenemos que ese territorio, cuyo Ejército Nacional Argentino, financiado por capitales británicos y la oligarquía terrateniente, llego con su carga de muerte, usurpación y destrucción, completando lo realizado por la corona española. No hubo variables para las comunidades.

Julio A. Roca generó el primer caso de Terrorismo de Estado, apremios ilegales, exiliados, desterrados, tráfico y apropiación de niños y desaparición forzosa de familias, comunidades y Pueblos enteros que aun esperamos la reparación histórica, que a muchas generaciones nos fue negada.

Entonces, está la Marcha de los Pueblos Originarios para el Bicentenario. Desde La Quiaca, desde las montañas de los Quilmes, desde tierra mapuce, unidos por primera vez en la historia, las naciones ancestrales marcharemos y marcaremos presencia en Plaza de Mayo.

Estaremos acompañados por las organizaciones sociales, por sectores sindicales, de la cultura, de todos aquellos que sienten que hay que terminar con la lacra racista, que creen que las naciones originarias merecen y deben lograr sus objetivos, la tierra, el derecho a la vida digna, el respeto a su cultura, que son nuestras culturas.
En Plaza de Mayo. Antes, pasando por ciudades y pueblos, haciendo actos, fiesta popular, la palabra del olvidado, del invisible.

Serán, seremos, miles por todos los caminos de la patria.
Marcha Nacional de Pueblos Originarios.


Marcha de los Pueblos Originarios - Reportaje a Rubén Lacori - Mocoví de Villa Ángela, Chaco-




Estamos emocionados. Todos los hermanos estamos así, pensando que vamos a ir a Buenos Aires, que vamos a encontrarnos con hermanos de otras nacionales. Usted sabe que nuestra vida es difícil. Que hay mucha lucha, hay mucha sangre en la tierra. Hemos sido un pueblo perseguido, hemos sufrido. Eso quiero decirle.

Entonces, cuando apareció la idea de la marcha de los pueblos hermanos… ya que nos convocaran, que nos pidieran nuestra manera de ver. Aquí en Villa Ángela, Chaco, tenemos nuestra comunidad, nuestra forma de vivir…






-Cultura…

-Sí. Hay todo eso que nos viene del pasado. Yo digo que tenemos una vida sufrida, pero nuestros abuelos y todavía los más antes, cuando el ejército nos venía y nos mataba para sacarnos la tierra. O venían los grandes propietarios y había que trabajar por nada, la comida, sin derecho al estudio, sin derechos. Hay que ver lo que ha sido la vida de nuestros ancestros.

Uno después va a la escuela y le cuentan que los indios (nos llamaban indios) éramos los que armábamos alborozamientos, que nuestros abuelos eran salvajes, que nos oponíamos a la prosperidad. Prosperidad. No sé, me emociona cuando lo cuento, y me duele el corazón. Siempre he sido así, desde niño, cuando los escuchaba. Siempre había fuego prendido. Es una ley desde muy lejos. Dentro del ranchito el fuego. Contaban que algo pasó a los más antes, contaban los abuelos que hubo una gran nevada y todos murieron menos los que tenían el fuego encendido dentro del rancho.

-¿Le contaban del ejército?

-Sí. Eso está muy marcado a fuego. Era esa vida triste que le decía. Los mocoví fuimos un pueblo guerrero. Eso contaban. Y la pelea fue tan despareja. Pero lo mismo. Morían así. Eso es lo que llevamos. También que nos han quitado la tierra, que nos han quitado el árbol, lo que viene desde dios –el dios nuestro. ¿Eso quería que le cuente?

-Sí. Y ahora ustedes, como viven?

-Ya de mis padres, ellos me mandaron a estudiar. Me obligaron a ir a la escuela. Y yo no, que no, que me tratan mal. Y ellos que sí. Que tenés que saber, tenés que saber pero no perder lo que somos. Todo por juera, pero no por dentro. Eso, la vida nuestra ahora es más fácil, estamos mezclados con los criollos, hasta con los gringos estamos mezclados. Y eso nos resulta que tenemos un trabajo. Ahora estamos haciendo una cooperativa entre hermanos, para sembrar tierra, para alimentarnos. Y hay una cooperativa que será fábrica de tejido y ahí también aprendemos, estamos…

-Y se van en la Marcha de los Pueblos Originarios.

-Eso digo. Los hermanos mocovíes vamos en la marcha. No sé, no puedo ver como será llegar a ese lugar, tanta gente. Pero saber que hay hermanos de todas las comunidades, que vamos a encontrarnos por primera vez en la historia. Porque antes nunca hubo un encuentro de muchos, así, de pueblo con pueblo. ¿Cómo es Plaza de Mayo?

-Una plaza.

-Vamos a llegar. Y ¿qué va a decir la gente? Vamos así, tan de pobres.

-Creo que bien.

-Usted cuente, diga que los hermanos hemos sufrido mucho. Que nuestros padres y más antes, nuestros abuelos, ellos si han sido muy perseguidos. Diga eso. Que vamos para hacer conocer esta forma de verdad que tenemos nosotros, los originarios. Vamos a ponernos frente al gobierno y decirle que hay que respetar a los hermanos, que hay que darle tierra, que hay que respetar nuestra cultura, nuestra lengua. Que las escuelas tienen que ser en nuestra lengua. Eso. Ser escuchados. Va a ser muy bueno. Y le agradezco que hable conmigo. Soy mocoví. Palabra.

(Ilustra la nota, una foto de archivo de dos mujeres mocovíes)

2 comentarios:

manuel el coronel dijo...

Ahora sí, un final feliz para el malón de la paz.

walter besuzzo dijo...

esperemos Manuel