Sobre idea de Chavez citando a Marti sobre Cepeda
Ya está hueca, y sin lumbre, aquella cabeza altiva, que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda; y yerta junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde. Ha muerto un justo: Nestor Kirchner ha muerto. Llorarlo fuera poco. Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo. ¡Qué desconsuelo, ver morir, en lo más recio de la faena, a tan gran trabajador!

24/11/10

Mecano una historia de amor ,un recuerdo ,un abrazo de la historia










Mecano es uno de los bellos compañeros de Hijos Zona Sur ,que hace poco tiempo reivindicaron a sus padres y a Nestor Kirchner en el Consejo de Partido Justicialista de Lomas de Zamora señalando algunos hechos ,(en otros barrios se llaman verdades )





y escribio esto en facebook

Una tarde, en 1975, cuando tenía 4 años, salimos con mi viejo en el auto y creo que por Avellaneda nos empezaron a perseguir. Luego de unas aceleradas y frenadas bruscas abandonamos el auto y tomamos un tren. No tengo muy claro para dónde pero sí sé que esa noche en la galería del subte de Constitución llegó a mis manos un mecano. No lo había pedido o deseado, nunca había visto uno hasta ese momento en que lo tenía entre las manos, mientras iba a cococho de mi papá.

Luego de conocer de qué se trataba el juego, nunca más en la vida lo olvidé. Alrededor de ese juego nos reuníamos los hombres de mi familia; yo esperaba a mi hermano Héctor y a mi viejo con todas las piezas desparramadas en la mesa y con algunos proyectos armados que no eran más que unos muñecos tipo pata largas. Héctor con 19 años era el encargado de armar los modelos más complejos que el kit ostentaba: la avioneta, el helicóptero o la grúa móvil.



Tantas horas me entretenía el juego, que para principios del año 1976, un día mi viejo me encontré en el comedor y me preguntó: “Che ¿qué nombre le pongo al taller?”. No caben dudas de qué fue lo que contesté. De esa forma, entre el juego predilecto del más chico y el motor de la camioneta del más grande de los hermanos Guede, “El Dante” compuso lo necesario para la cartelería y papelería del nuevo proyecto (un taller mecánico).



Los fierros nos apasionaban. No hay historias familiares de un Guede si un auto, camioneta, camión o cartin. Héctor aprendió a manejar a los 9 años, una camioneta que mi viejo le pidió que lavase para llevarla a carrozar. La anécdota cuenta que mi hermano entraba y salía con almohadones y que “La Tota” descubrió que la camioneta estaba estacionada pero en sentido contrario en el que estaba esa misma mañana. Cuando dejábamos la avenida Calchaquí, era mi momento, mi viejo me sentaba sobre sus faldas y las tres cuadras que nos conducían a casa, las hacía zigzagueando por la calle Los Andes hasta la puerta y lo estacionaba. O que “El Dante” cuando era pendejo se peleó con el padre, se rajó de la casa y el tío descubrió, después de muchos días, que dormía en el camión, por eso encontraba los puchos a la mañana cuando salía hacer el reparto.
El taller se inauguró el 24 de marzo de 1976,


35 años después puedo armar solo los modelos del kit , extraño muchísimo a los fierreros de casa, que pusieron en mis manos las herramientas para seguir armando el juego de la vida.
Gracias Cu´s por poner en mis manos el juego de la MEMORIA.

1 comentarios:

manuel el coronel dijo...

Hermoso relato compñaero. Gracias por compartirlo