

Mi tío Triste, Tristán el trosco.
Mi tío Tristán tiene 74 años. Hace 36 que lleva a su siamés, mi viejo, muerto a los balazos en su mismísimo cuerpo.
Es trotskista de verdad.
Lleva más de cincuenta años sin votar.
Se comió muchas horas de picanas, mojarritas, culatazos, simulacros. Muchos años en cana, mas de media docena de familiares muertos. Y amigos, por docenas, compañeros camaradas, llevados al recuerdo solamente por los mates del 70.
Mi tío Tristán es trotskista, pero no como estos pelotudos de por estos tiempos. Trotskista de los buenos.

No vota porque el voto debe ser cantado y discutido. Leyó a Trotsky en todos los idiomas. Lo leyó de verdad. Se leyó El Capital enterito.
Es trotskista de aquellos, de esos que leían un montón y entregaban la vida engalanada con la soledad del anarquismo en las mejillas.
Mi tío Tristán es trotskista, es mi tío, tiene 74 años. A veces nos chupamos a destiempo. Yo con cerveza y él con ginebra si hay, sino con lo que tenga.
Mi tío Tristán es poeta, tiene una voz de carreta con la cual presume haber descuartizado en la cama, unas cuantas docenas de mujeres.
Se arroga aun, la petulancia de coger todos los días y chupado te cuenta un par de veces lo mismo.
O se calla.
Se queda mirándose desde adentro hacia afuera y se le llenan los ojos de lágrimas y bronca.
Hombre de gesta mi tío, recuerda haber participado fieramente en el cordobazo, tomarse unos vinos con santucho, laburar en Italia, exiliado limpiando mierda de leones y trabajar en una fundición de llantas para esclavos.
Por supuesto no se puede ser trotskista, haber estado preso, exiliado, sin darse una vueltita lamentable en aquella Nicaragua.
Mi tío Tristán es Trotskista. Trotskista de los buenos. A veces cuando uno toca de oído respetuosamente se queda callado. No te dice nada y capaz que un día, seis meses después te devuelva el discurso enojado.
Mi tío Tristán, el trotskista, el que lleva 50 años sin votar, porque el voto debe ser discutido y cantado, ayer, entre vasos me dijo.
Fui a sacar el documento
¿Vas a votar?
Claro, por Cristina.
Ese es mi tío triste, Tristán el trotskista.
Ernesto Argañaraz
10 comentarios:
Bellísimo, compañero ¡¡
Muy bueno.
Excelente! Mario Toer publicó una nota en Página que se titulaba "Troscos eran los de antes".
genial el viejo
una historia increible
o creible.
saludos maestro!
eS LA PRIMERA VEZ QUE ENTRO EN TU BLOG. ENTRÉ POR MEDIO DE KIKITO DULCE. LA VERDAD QUE EL CUENTO ES...¡¡GENIANIAL!! ME LO LLEVO PARA PUBLICAR EN MI PÁGINA, PARA COMPARTIR Y DE PASO HACER CONOCER TU BLOG. UN ABRAZO INMENSO KOMPAÑERO.
La verdad muy poco trosko tu tío si termina votando al "nacionalismo" burgués kirchnerista.
DP
Qué blog berreta que tenés, Demian Paredes.
¡Epa! qué agresión gratuita, che. Uno hace lo mejor que puede, como todo militante (porque yo, al menos, soy primero militante, y después bloguero...).
Visitate éste, que lo hacemos en común con un compañero que lo hizo mucho más lindo...
http://eldiablosellama.wordpress.com/
DP
che loco, gracias por publicarlo. Es documental, fuera de la prosa que condimenta un cacho, es tal cual, mi tío se llama Tristan Argañaraz. Un abrazo.
Ernesto Argañaraz
P.D. eh boludo, "votar al nacionalismo burgues"? no entendiste nada de nada.
ciao sono antonella vivevo con Tristan in italia tanti tanti anni fa.. l'hai descritto bene. è stato la luce della mia mente, non lo dimenticherò mai un abbraccio antonella negrosubito@gmail.com
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