
Ya está hueca, y sin lumbre, aquella cabeza altiva, que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda; y yerta junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde. Ha muerto un justo: Nestor Kirchner ha muerto. Llorarlo fuera poco. Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo. ¡Qué desconsuelo, ver morir, en lo más recio de la faena, a tan gran trabajador!
2 comentarios:
Todo bien, pero el edificio es en Piedras.... ¿De donde corno se va Micheli? ¿Algun cabarulo?
Hay una oficinita desocupada al lado de la Catedral. Degenaro ya se lo consiguió. Sólo faltan voluntarios para ponerla en condiciones.
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